¿Alguna vez te has parado a pensar qué tan real es tu conexión con los demás a través de una pantalla? Vivimos en un mundo que promete conexión constante, pero que a veces termina enredando el corazón.
La memoria familiar y el ideal inalcanzable
La memoria familiar, con sus recetas de la abuela y sus tradiciones, solía retroalimentar la seguridad del vínculo. Ese contacto con las tradiciones servía como una guía que ayudaba a las personas a entender e integrar la realidad social y emocional de una manera clara y facilitada.
Hoy, esos ritos luchan con la inmediatez de las redes sociales, y el resultado es un ideal inalcanzable de perfección.
Aquí es donde nace la vergüenza, la sensación de no ser suficiente. Nos identificamos con una máscara de «vida perfecta», negando nuestra vulnerabilidad. Lo que negamos, nuestro lado oscuro, se esconde.
Desarrollamos estrategias erradas que no se basan en la realidad. Estas estrategias no integradas nos llevan a la repetición de patrones, aplicando una y otra vez la misma acción (ej. buscar validación en likes) sin pensar que algo falla.
La frustración y el estrés surgen porque, a pesar de repetir las mismas acciones, el resultado no es el esperado. La falta de autenticidad es lo que subyace a estas estrategias erradas, ya que nuestras emociones y nuestro pensamiento no están integrados con la realidad.
La rabia y la brújula interior
Esta frustración nos da rabia, y como la necesidad de conexión la desconocemos, tratamos de mantener las apariencias de la máscara para sentirnos fuertes. La rabia es una emoción poderosa cuya función es defendernos, pero a menudo se nos enseña a descalificarla como algo malo.
Cuando la rabia se descalifica, se delega a nuestro lado oscuro y se proyecta de forma inmadura en las redes. Esta rabia inmadura es un síntoma de que nos cuesta ser nosotros mismos, de que nuestro equilibrio interno (homeostasis) no está bien.
Pero tu rabia, cuando es consciente (integrando razón y emoción), es una brújula vital. Es la que te dice que el equilibrio en ti no está bien y que hay algo que hacer. Es esencial para nuestro héroe interior que lucha por su autenticidad y para poner límites claros.
El Vínculo Transformador: El Poder del Mundo Real
El vínculo real es un vehículo transformador. Ese vínculo que no es perfecto y está lleno de conflictos. A través de estos vínculos aprendes a confiar y a integrar tu vulnerabilidad, a ser consciente de ti mismo y no ser un rehén de tus miedos.
Tu gran reto es pasar de ser consciente a actuar. No se trata de ser una víctima, sino de tomar las riendas y cambiar tu forma de relacionarte, construyendo una vida emocionalmente más sana, combinando lo mejor del mundo digital con la calidez del mundo real.
Hoy es un gran día para superarte a ti mismo. En psicologas.uy te acompañamos en el camino.
Si sientes que las redes sociales afectan tu bienestar emocional o te cuesta construir relaciones auténticas, en psicologas.uy estamos para acompañarte en este camino de crecimiento y ayudarte a encontrar tu centro. Contáctanos sin compromiso.

